Mucho se dice eso de que cada quien elige con quien complicarse la vida, con quien compartir cada día, cada hora, cada minuto. Pero a mí nadie me advirtió que llegarías sin previo aviso y que formarías parte de mi vida así; como el tequila de golpe y sin siquiera pararme a pensarlo. No eras lo que buscaba, a decir verdad ni siquiera había barajado la posibilidad de lanzarme a depender de alguien más que no fuera yo misma. Pero te colaste muy dentro de mi y no me preguntes cómo, yo tampoco lo sé pero acabaste siendo lo único que necesitaba, yo solo era la vida que ya tenía, pero tu acabaste siendo la vida que me faltaba. Imposible describir tantos sentimientos sobre un papel, si ni siquiera yo comprendo lo que ocurre en mí cuando a penas queda espacio para el aire entre nosotros. Ser como hielo y fuego; a veces tan frío que quema, a veces tan caliente que abrasa. Comas, puntos y a parte incluso cambios de capítulo pero no punto y final, aún no, siento que apenas hemos pasado del prólogo todavía, que tu eres mi inicio pero también mi fin. Cada día algo nuevo, cada día tan diferente pero siempre eres tu mi día a día. Que las segundas partes no son buenas dicen, pero.. ¿Por qué preocuparnos de eso? Nosotros ya vamos por la tercera. Y ya sabes, ahora toca eso de a la tercera la vencida.