sábado, 23 de enero de 2016

ELA ERA UN MUNDO, ELLA ERA MI MUNDO

Era preciosa, más bonita que París, tenía las curvas más alucinantes del mundo; pero su curva más perfecta era sin duda su sonrisa. Sus ojos eran color café, de ese que provoca insomnios y su espalda era uno de esos lugares fascinantes a los que no te importa regresar cada noche y no te cansas de recorrer hasta la madrugada. Sus lunares formaban mi constelación favorita y su cintura tenía las mejores vistas de Dubai. Pero estaba rota joder las ruinas de Roma le tenían envidia y su cabeza, su preciosa cabeza era Nueva York en hora punta, la humedad en sus pestañas era Londres tras la lluvia. ¿Y Venecia? Venecia eran sus ojos cada noche que tu no estabas a su lado o cada vez que jugabas con ella se hundían barcos por sus mejillas y Venecia se ahogaba en ella. Pero ella, ella era diferente, de esas que te calan hasta el alma y te hacen dar la vuelta al mundo en ochenta besos sin rozar el suelo, sin pararte a mirar para abajo y pensar que algún día caerás y entonces chocarás contra la dura realidad, esa en la que a ella ya la valoran como se merece y tu, tu entonces te darás cuenta que ahora de nada te sirve recoger todos y cada uno de los pedacitos en lo que te rompiste en el impacto y quererla con cada uno de ellos, que ya es en vano, pues ahora ella, esa que tantas noches en vela pasó pensando en ti se ha dado cuenta que merece algo más, merece ser feliz y tu ya no estas entre sus prioridades sino que pasaste a ser uno de esos sueños que se entierran con lágrimas en los ojos y el corazón roto. ¿Te acuerdas? Es el corazón que tu rompiste, que ya es demasiado tarde para recorrer el mundo sobre su cuerpo.

viernes, 4 de diciembre de 2015

DICEN

Mucho se dice eso de que cada quien elige con quien complicarse la vida, con quien compartir  cada día, cada hora, cada minuto. Pero a mí nadie me advirtió que llegarías sin previo aviso y que formarías parte de mi vida así; como el tequila de golpe y sin siquiera pararme a pensarlo. No eras lo que buscaba, a decir verdad ni siquiera había barajado la posibilidad de lanzarme a depender de alguien más que no fuera yo misma. Pero te colaste muy dentro de mi y no me preguntes cómo, yo tampoco lo sé pero acabaste siendo lo único que necesitaba, yo solo era la vida que ya tenía, pero tu acabaste siendo la vida que me faltaba. Imposible describir tantos sentimientos sobre un papel, si ni siquiera yo comprendo lo que ocurre en mí cuando a penas queda espacio para el aire entre nosotros. Ser como hielo y fuego; a veces tan frío que quema, a veces tan caliente que abrasa. Comas, puntos y a parte incluso cambios de capítulo pero no punto y final, aún no, siento que apenas hemos pasado del prólogo todavía, que tu eres mi inicio pero también mi fin. Cada día algo nuevo, cada día tan diferente pero siempre eres tu mi día a día. Que las segundas partes no son buenas dicen, pero.. ¿Por qué preocuparnos de eso? Nosotros ya vamos por la tercera. Y ya sabes, ahora toca eso de a la tercera la vencida.

domingo, 11 de octubre de 2015

CASTILLOS DE ARENA

Puede que no seamos la combinación más apropiada ni mucho menos la más destacada, puede que tu merezcas a alguien mejor y que quizá yo esté apuntando demasiado alto e incluso fuera de mis límites o posibilidades, si es así (y sé que lo es) te pido disculpas; pero la vida es demasiado corta como para andar enamorándose de lo común. También es posible que seamos completamente polos opuestos y que  por ello de vez en cuando nos repelamos con tanta fuerza y sin embargo en otras ocasiones la atracción sea tan colosal. Quizás nuestras formas de ser choquen constantemente: yo siempre he sido de intentar volar y tu en cambio de procurar no ahogarte, es por eso; por mi maldita costumbre de ir más allá de lo coherente, por intentar lograr lo inalcanzable que por constumbre tropiezo y habitualmente el obstáculo que se interpone en mi camino eres tú, no como estorbo si no como meta; ya que lograr aunque paulatinamente sea formar parte de tu ser se ha convertido en mi pequeña obsesión. También soy consciente de que a pesar que tú logras poner mi mundo del revés, yo en cambio no consigo ni tan siquiera hacer oscilar tu piso. Asimismo sé que la razón de que nunca me agobies y me dejes siempre tan a mi aire, tanto que a veces hace que la total libertad que depositas en mi en ocasiones abrumandome se debe a que dominas a la perfección que continuamente acudo a tí sin ningún tipo de presiones por tu parte. Por lo que puede que al fin y al cabo mis sentimientos se asemejen a un frágil castillo de arena situado en las riberas de tus inmensas aguas que día tras día amenazan con destruirlo asfixiado las ilusiones que se forman en el interior de mi caótico juicio.